Síguenos
0
No hay productos en el carrito

Día 21 – Dar gracias por la Presencia de Dios

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?”
— 1 Corintios 3:16
Esta palabra nos recuerda que no caminamos solos. La Presencia Divina no es algo separado de nosotros, una entidad que es traída a nuestros cuerpos; habita en nosotros, vive y se expresa a través de nuestra conciencia, nuestro cuerpo, nuestras ideas y nuestras elecciones. Así, casi como en un poema, agradecemos al cierre de nuestros 21 días de gratitud antes de agradecer en el comienzo por la Presencia de Dios.Tal vez no sea del todo preciso decir que la Presencia de Dios es llamada por nosotros. Después de todo, ella siempre estuvo allí, incluso antes de que estuviésemos conscientes de ello. Lo que ocurre cuando damos gracias por la Presencia de Dios en nuestra vida es que despertamos a la conciencia de esa Presencia. Dios es en nosotros y a través de nosotros. Dios es en nuestras ideas más excelentes, en el movimiento que somos inspirados, en la guía e intuición que recibimos y en el poder creativo que funciona como un imán, atrayendo las condiciones y los elementos necesarios para manifestar las condiciones de plena vida en cada nivel: físico, emocional y espiritual. Es momento de mirar el ángulo desde donde todo puede contar en la vida. Este es el lugar donde toda vida torcida por el brazo equivocado del pensar puede ángulo derecha abajo en la verdad. Dios en nosotros es siempre un nuevo principio. En tanto reconocemos a Dios en nosotros, somos también capacitados a ver la Presencia en cada ser de este universo: en lo visible y en lo invisible, lo sólido y el vacío, la figura y la esencia de cada elemento. Dios es el único Poder y Presencia Presente en todas las cosas.
Afirmación del Día 21
“Reconozco la Presencia de Dios en mí y en todo lo que existe.
Soy templo vivo de Su amor, Su sabiduría y Su paz.
En Dios hallo siempre un nuevo comienzo.”
(Puedes repetirla 3 veces, colocando una mano sobre tu corazón)
Cinco prácticas espirituales para cerrar la jornada
1.Silencio consciente (5–10 minutos)
Siéntate en quietud. Cierra los ojos y repite internamente:
“Dios es en mí” al inhalar, “Yo soy en Dios” al exhalar.
Permite que esta verdad se asiente en tu cuerpo.
2.Oración de reconocimiento
Di, en voz alta o baja:
“Gracias, Dios, por Tu constante Presencia en mi vida, aun cuando no supe reconocerla. Hoy despierto a Ti.”
3.Escritura sagrada
En tu cuaderno escribe:
•¿Dónde he visto hoy la Presencia de Dios en mí?
•¿Dónde la he reconocido en otros?
•¿En qué momentos sentí paz sin causa aparente?
4.Acto consciente de dar
Realiza una acción desinteresada: una palabra, un gesto, una oración, una ayuda silenciosa. Hazlo como una ofrenda a la Presencia de Dios en el otro.
5.Cierre de bendición
Lleva tus manos al corazón y declara:
“Desde hoy elijo vivir en conciencia, amor y gratitud.
Donde yo estoy, Dios está.
Y todo está bien.”